Supongo
que esa es la actitud de quien tiene la potestad de decidir quién entra y quién
deja de entrar en los plenos de esta chiringuital Diputación.
Por
lo que yo sé, los plenos están abiertos a la asistencia de la ciudadanía, pero
aquí alguien ha decidido a que determinadas personas se les presupone que van a molestar de alguna manera el desarrollo de
estos plenos y decide prevenir la situación impidiendo y negando el acceso a la
Diputación de estas personas a quienes deben considerar –resupongo yo-