Pues resulta, que en Septiembre
de 2012, la Junta de Andalucía (ese ente gobernado por la super progre Susana)
decidió echar a la calle a centenares de ALPES (Agentes Locales de
Promoción de Empleo), porque había que recortar gastos y qué mejor que quitarse
de en medio a quienes trabajaban para promover el empleo en Andalucía. Mientras, la Sra. Susana se le llenaba la boca de esa palabrería vacía y mentirosa de
que el PSOE nunca recorta, como hace el PP.
La
Junta no deja de perder, uno tras otro, los juicios sobre este caso. Los
tribunales decretaron que debía readmitir a quienes fueron despedidos "en
fraude de ley y despido nulo", osea, de manera ilegal. ¿Y que hizo la
Junta?. Pues pasarse la sentencia por la entrepierna. ¡Qué se habrá creído la
Justicia!

