1) Presenta su dimisión: "El pasado viernes, tras unos días de reflexión, decidí solicitar mi traslado en esta Diputación, renunciando al cargo que venía ostentando tras las pasadas elecciones de mayo"
2) Explica su dimisión: "Estos meses de nueva etapa no han sido cómodos para mí, probablemente por no haberme adaptado a la nueva organización de los servicios".... "He podido constatar que no puedo conducir este proyecto sin los apoyos y recursos mínimamente adecuados...".
3) Alaba a los/las trabajadores: "ha sido un honor y una satisfacción personal y profesional enormes el haber trabajado junto a vosotros, pues en mis 23 años de funcionario no he conocido, dentro o fuera de nuestra provincia, un equipo más comprometido y más cualificado que el nuestro"
4) Reconoce sus propios méritos: "En estos años hemos pasado de ser un servicio mediocre y subsidiario, a uno puntero en el panorama nacional"
5) Se despide cariñosamente: "Siempre me tendréis a vuestra disposición..." "Con toda la gratitud y el cariño del mundo, os envío a todos un fuerte abrazo, y os deseo todo lo mejor".
No conozco a José Rafael, ni el ambiente del SPRyGT. No acabo de entender por qué tanta inquina contra él en los comentarios que he leído. Se le pone de dictador para arriba. Tampoco entiendo "el relevo inmediato" que se ha producido. Tengo muchas dudas y preguntas sobre este tema y sobre los datos que aportaba el email que recibí (ya los comentaré), y así poder sacar mis propias conclusiones.
Nota simple (sin ánimo de ofender): Sr. José R: Creo que debe ser consecuencia de los nervios y la emoción el que Vd. al redactar esta sentida carta de despedida haya usado un verbo inapropiado al referirte al ejercicio de su cargo, y esto pudiera interpretarse malamente. Me refiero al párrafo en el que dice "renunciando al cargo que venía ostentando tras las pasadas elecciones de mayo" (Ostentar: Hacer gala de grandeza, lucimiento y boato). No creo que Vd. quisiera decir tal cosa.
