Se va otra compañera del Área, Menchu.
El pasado viernes nos invitó para despedirse, creíamos que a una cerveza y un pincho de tortilla, y nos encontramos con la mesa puesta y toda clase de ricas viandas: Patés deliciosos, croquetas caseras ¡caseras!, una variada y rica ensalada, berenjenas rellenas de queso, etc... Todo exquisito, como es ella... una mujer exquisita.
De Menchu me ha llamado la atención -desde que la conozco- lo impecable que siempre ha venido al trabajo. Vamos, vestida como si los días laborales fuesen domingo... Eso si, con naturalidad y sin afectación alguna. Y no solo en el vestir, sino en su estar... con su sonrisa permanente cuando te habla.
A Menchu le gusta su trabajo, le gustan sus compañeras y compañeros y le gusta disfrutar de la vida, de su familia y de los pequeños detalles del día a día, como ella dice. Buena cosa.
Menchu, brindo por ti y te deseo todo lo mejor. Ya sabes, tienes toda una vida por delante...
¡A tu salud!