Colaboración de ¿Hora de tirar la toalla?Estimado anónimo o anónima del comentario de 18/5/17 12:40 del anterior post.
Quiero
decirte que no soy propenso a enzarzarme en lides absurdas. Pero no por ello
voy a dejar de lado tu comentario por la falsedad que presumo en cada una de
tus preguntas, que pretenden ser inquisitivas y se quedan en agua de borraja.
Por la forma en que te expresas deduzco que eres, al menos, listo. Inteligente no lo puedo saber. Eso sí, listo lo eres. Y manipulador también, como colijo de tus preguntas.
Quisiera decirte que no hay nada “críptico” en el post que he escrito en Diputaneando. Cualquiera de quienes trabajamos en esta sonrojada Diputación sabemos, con sólo mirar a nuestro alrededor que aquí el que se mueve no sale en la foto. ¿Todavía no te has dado cuenta? ¿En qué mundo vives? Me lo imagino.
Los directores de Área, vicedirectores, jefes de servicio, y otros carguitos en la primorosa pirámide de poder de esta Diputación, seguro que NO han sido nombrados a dedo. ¿Verdad?. Pues sí. Todos han sido nombrados a dedo. Todos, salvo alhunas excepciones… ¡Te queda claro!
Y ¿por qué esa gente ha sido ascendida a dedo y no otras? Seguramente por sus muchos méritos contrastados, por su valer intelectual, por su eficacia en el trabajo, su extraordinario curriculum… ¡Vamos ya! Toda ese gente y no otra, ha llegado a dedo donde ha llegado porque han sabido callar a tiempo, se han hecho expertos en el arte de la complacencia y apostaron al caballo ganador, y ahora reciben su premio.
La Diputación es un gran dedo socialista y bienaventurado aquel que es señalado porque recibirá dones y bienes que a otros les son negados.
Me preguntas “¿Cuál
es ese caballo ganador?
¿Trabajas en
la Diputación y no lo sabes? ¡Me decepcionas! ¿Tan difícil te resulta
deducirlo?
En cuanto a
mi post no me parece ninguna falta de respeto a mis compañeros. Admiro a muchos
de ellos por su tesón y buen hacer. A otros muchos los tengo en gran respeto
por su profesionalidad y compañerismo; soy una persona que se desenvuelve y
congenia bien con unos y otros. Eso sí, hay a algunos pocos que, sencillamente,
no los trago por su comportamiento prepotente y arribista. ¿Por qué lo voy a
negar? ¿A cuál perteneces tú?
Considero que
no es ningún menosprecio lo que escribí
en el anterior post, ya que es necesario un sueldo y cierta tranquilidad: “La inmensa mayoría de quienes trabajan
en la Diputación hace tiempo que tiraron la toalla”.
Y
parodiando tu última línea quisiera preguntarte ¿Ni
desde el anonimato puedes hacer aunque solo sea UNA pregunta fiable y sincera?
Y
con esto doy por finiquitado el asunto.