martes, marzo 29, 2011

El dedo en la Diputación (1)

Habría que hacerle un gran monumento al "dedo" en esta Diputación.
Un monumento tipo monolito monolítico que ensalzase y analteciese el "dedo" en todas sus facetas y circunstancias.
Un monumento que ocupase un sitio privilegiado (transitado, visible, "noble"),
Un monumento que reconociese su categoría y el ímprovo trabajo desarrollado.
Un monumento que igualase o superase en importancia y esplendor al salón regio.
Un monumento que recordase a las generaciones futuras  la importancia del "dedo" en estos últimos 30 años, en esta Diputación. Tanta importancia que ni la peña "Los Dedócratas" se pueden imaginar.

El "dedo" lo ha sido todo para mucha gente, para bien o para mal. ¿Cuantos y cuántas no seríamos lo que somos sin el dedo?. ¿Cuantos y cuántas no estaríamos donde estamos sin el dedo?.

El "dedo" que señala, que te levanta, que decide, que te coloca o descoloca.
En fín... El dedo, el gran dedo, el ¡pedazo! de dedo que tú has imaginado, has sentido, o has visto actuar en tí o en quienes te rodean.
(continuará)