2/7/15

¡Hoy no vengáis a trabajar!

La nueva corporación política se ha estrenado haciendo un guiño "vacacional" a quienes trabajamos en la Diputación, incrementando así la fama de vagos y enchufados que tiene de nosotros/as una gran parte de la ciudadanía de Cádiz.
Para empezar, nos dieron un día vacaciones para celebrar la toma de posesión de la nueva corporación. No sé si habrá sido cosa de PP (que se va con el rabo entre las piernas después de una nefasta gestión del Sr. Loaiza y sus cuates y quieren despedirse regalando un dulce envenenado)
o de la nueva corporación del PSOE (que entra en plan de Jesucristo Superstar). Sea quien sea quien tomó esta decisión nos viene a demostrar que los políticos se creen que son los dioses del Olimpo y que el cambio de gobierno merece, porque a ellos/ellas les sale de los cataplines, un  día de vacaciones para los/las centenaras de trabajadores/ras de este organismo.
El segundo circo ha sido el montado por la presidenta de la Diputación, que para celebrar su nombramiento ha dictado una bula laboral, dando permiso a los/las centenares de trabajadores/as de cualquier centro y lugar de la provincia, para que acudan a verla y oírla al sarao que montó en uno de los patios de diputación (respetando los servicios mínimos y sin pagar kilometraje, ni dietas ¡que detalle tan progresista!).
Y todo para que acudan poco más de 100 personas, los más adeptos, de la casa a rendirle pleitesía, hacer bulto y oir cuatro generalidades de los buenos/nas que van a a ser, lo mucho que van a atrabajar y lo bien que nos lo vamos a pasar con este maravilloso equipo que acaba de entrar. 
Eso sí, más de uno y de dos y de tres (¿tal vez más de 100?) han aprovechado tan ilustre momento para largarse a sus casas o hacer unos cuantos mandaos que tenían pendientes.
Cuánto dinero ha costado a las arcas públicas estas dos absurdas decisiones políticas vacacionales es algo que nunca vamos a saber. Pero calculen unas cuantas decenas de miles de euros. Sin contar el descontrol de horas que se les adeuda a todas las personas que trabajaron ese día, por ejemplo, en las residencias para personas mayores.
Pues eso, que gobernar no es regalarnos los oídos con música celestial a quienes trabajamos en Diputación, que no es a nosotros a quienes deben contentar sino a la ciudadanía.

Personalmente, ambas cosas me han parecido una cacicada más de esas a que nos tienen acostumbrados el dueto PPSOE.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Gran espectáculo en el patio de Diputación: los rodríguez, los ares, los collados, los martínez, los...grandes hombres del PSOE esperando su caramelo, su regalo.¡Qué vergüenza!

Anónimo dijo...

A ver quién menea mejor el rabito para darle un carguito.

Anónimo dijo...

Nunca estáis contentos.