15/1/15

Por fin... ¡vuelvo al trabajo!


Pues sí, me he pasado 8 meses de baja. Un estúpido resbalón tuvo la culpa. Me rompí el 5º meta del pie derecho y después de estar un mes con la patita quieta y escayolá, todo se complicó como no nunca lo hubiera imaginado... ¡La vida es imprevisible! y un simple traspié te puede poner boca arriba.
Menos mal que ¡Todo pasa!
Llevo cuatro días trabajando. No me ha costado reincorporarme.  Tengo la suerte de que mi trabajo me gusta ¡mucho! Es la verdad. Disfruto con lo que diseño y organizo. Vuelvo con ilusión y con ganas de hacer cosas.
Estos cuatro días lo he pasado resolviendo asuntos administrativos, poniéndome al día y leyendo centenares de correos que tenía acumulados. Las horas han pasado volando, lo cual es buena señal.
¡Sigue la vida!

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Me alegro.

Anónimo dijo...

Cómo se puede ser tan pelota.

Alonso dijo...

Anonimo anterior. Seguro que eres el tipico funcionario vago, lameculos y quejoso. Tu comentario lo deja bien a las claras. Que a Juanes le guste su trabajo es motivo de insulto. Si hubiera menos funcionarios como tú todo funcionaría mejor. Pon tu nombre y nos reiremos un rato...

Paco Silvestre dijo...

Me alegro mucho de tu recuperacion y de tu vuelta.

Un abrazo Juanfran

Anónimo dijo...

Pues yo me alegro por ti, y me da mucha envidia que hayas vuelto al trabajo con tantas ganas e ilusión. Esas eran las mismas que yo tenía cada día, trabajo en Recaudación, y desde que nos han IMPUESTO la nueva herramienta informática eTIR, han conseguido que mi ilusión y ganas de trabajar se hayan ido al garete, la mía y la de la mayoría de los compañeros, estamos desilusionados, abandonados por todos, incomprendidos, alucinados de que nadie ponga de una vez por todas las cosas en su sitio. En fin, tendría para hablaros tres días, pero nunca imaginé que llegaría el día que envidiara a aquellos compañeros que todavía mantienen la ilusión por su trabajo. A mí me la han matado.

Anónimo dijo...

Al anónimo anterior, con esta dirección que padecemos desde hace tiempo no se puede esperar otra cosa. Lo del programa es solo una de muchas que tenemos que aguantar y que nos van minando la moral. Yo siento envidia por quienes aun disfrutan con su trabajo, y aun mas con quienes afortunadamente han podido dejar este Servicio, al menos quienes lo han hecho de buena forma, ya que otras no me explico como no han tenido ningún impedimento para eso. Las cosas de esta Diputación, unas tienen la estrella de cara, y otros nos estrellan la cara.