15/9/14

Camino de Barataria

Estreno un nuevo blog: "www.caminodebarataria.blogspot.com sin más pretensiones que dejar constancia en él de ciertas Reflexiones, Vivencias, Relatos, Pareceres, Anécdotas, Ocurrencias, Escritos, Historias, Viajes y otras Zarandajas que me han sucedido o me vayan aconteciendo en el camino hacia Barataria. Lugar que -por cierto- desconozco dónde está, cómo es, quiénes lo habitan y cómo se vive. Pero, realmente, esto no tiene la menor importancia, ya que el destino se construye en el camino.
En "www.caminodebarataria.blogspot.comse funden otros dos blogs que tenía abiertos-dormitando (Uno sobre viajes y otro sobre mis paseos por Cádiz) y los árticulos publicados en CádizDirecto, mientras que sigue "independiente" mi blog sobre la diputación de Cádiz (Diputaneando), por ser el objeto, los contenidos, estilo y formas muy diferentes a "Camino de Barataria".
Os animo a echarle una ojeada.
Nos vemos a la vuelta de la esquina. 
Gracias por leerme. 

2 comentarios:

Buenas ideas dijo...

Pues bienvenido sea este nuevo blog, algo siempre enriquecedor. Ahí estaremos leyéndote, y cuando ha lugar y tiempo, comentando.

Saludos.

Anónimo dijo...

http://antoncastro.blogia.com/2004/081901-la-insula-barataria.-cervantes-y-sancho-panza.php


La ínsula Barataria está enclavada en Alcalá de Ebro. Ya no hay duda. “Sancho amigo, la ínsula que os he prometido no es movible ni fugitiva: raíces tiene tan hondas, echadas en los abismos de la tierra, que no la arrancarán ni mudarán de donde está a tres tirones”, le dice el duque al escudero. El pueblo sobresalía levemente hacia el río y tenía una lengua de tierra que comunicaba la población con una pequeña isla. En los días de tormenta o de riadas, ese istmo era inundado y la isla resultaba perfecta, con sus pájaros, con su vegetación salvaje que se reflejaba, igual que hoy, en las aguas del río Ebro. No se sabe muy bien por qué se fijó Cervantes en Alcalá de Ebro (Luis Astrana Marín sugería que quizá el autor hubiera reparado en las poblaciones que llevasen el nombre de Alcalá, habiendo nacido él en Alcalá de Henares. Conviene recordar de paso que la obra magna de Cervantes iba a terminar en Zaragoza con el fracaso de Don Quijote, vencido por Sansón Carrasco), ni de donde tomó sus datos con tanta precisión, pero lo cierto es que las descripciones de Cervantes en su libro se ajustan tanto al palacio ducal de Pedrola como a la isla.