26/6/14

Reflexiones sobre la Ética Sindical

Por J.M. Ahumada

Me han encargado hacer un artículo sobre “la ética sindical” y me siento como el personaje del soneto de Lope de Vega:




Un soneto me manda hacer Violante
que en mi vida me he visto en tanto aprieto;
catorce versos dicen que es soneto;
burla burlando van los tres delante.

Yo pensé que no hallara consonante,
y estoy a la mitad de otro cuarteto;
mas si me veo en el primer terceto,
no hay cosa en los cuartetos que me espante.

Por el primer terceto voy entrando,
y parece que entré con pie derecho,
pues fin con este verso le voy dando.

Ya estoy en el segundo, y aun sospecho
que voy los trece versos acabando;
contad si son catorce, y está hecho.
Espero y deseo tener el mismo éxito que el compositor del soneto y finalizar satisfactoriamente el encargo encomendado.

Empezaré por buscar las definiciones de las palabras “ética” y “sindical” en el diccionario de la real academia de la lengua:



Comencemos con ético:


Ética.
1.       f. V. ético1.



(Del lat. ethĭcus, y este del gr. θικς).
1. adj. Perteneciente o relativo a la ética.
2. adj. Recto, conforme a la moral.
3. m. desus. Persona que estudia o enseña moral.
4. f. Parte de la filosofía que trata de la moral y de las obligaciones del hombre.
5. f. Conjunto de normas morales que rigen la conducta humana. Ética profesional.


Ahora sindical:


Sindical.
1. adj. Perteneciente o relativo al síndico.
2. adj. Perteneciente o relativo al sindicato.


Sindicato.
1. m. Asociación de trabajadores constituida para la defensa y promoción de intereses profesionales, económicos o sociales de sus miembros.
2. m. Junta de síndicos.


  
Si del primer término nos quedamos con:

“Conjunto de normas morales que rigen la conducta humana. Ética profesional.”


        Y del segundo tomamos:
 “Asociación de trabajadores constituida para la defensa y promoción de intereses profesionales, económicos o sociales de sus miembros.”

Muy probablemente estemos en el camino correcto para lograr una definición del conjunto engranado de estas dos palabras: “ética sindical”.

            Al igual que el código deontológico de ciertos profesionales, el ejercicio de la labor sindical debe contar con unas normas, un código de conducta. Dicho código debe ir orientado a defender y promocionar los intereses profesionales, económicos o sociales de sus miembros; es decir los derechos de las personas trabajadoras.

            Esto es sólo palabrería si no lo llevamos a un plano más práctico. En mi opinión todo código debe empezar por la máxima latina atribuida al griego Hipócrates: “Primum non nocere”. Ejercer las labores sindicales sin hacer daño o buscando el mal menor, es para mi la primera norma de la ética de un sindicalista. No podemos perjudicar a cien personas para beneficiar a una, ya que si nos atenemos a la definición dada de sindicato (“defensa y promoción de intereses profesionales, económicos o sociales de sus miembros”) queda claro cual debe ser el fin último de todo sindicalista: la defensa de los intereses generales de los trabajadores, que no los particulares (suyos o de otros). Es decir la propia definición impone el trato igualitario a los miembros del sindicato sin hacer distinciones personales.

            La transparencia debe ser otra de las máximas a seguir, y para ello el sindicato debe ser participativo o carecerá de ética. No creo que pueda tener vigencia en el mundo sindical una suerte de despotismo ilustrado (todo para el pueblo pero sin el pueblo), que imponga decisiones a sus afiliados justificando dicha imposición en que es por el bien de estos. Hoy más que nunca el sindicalismo participativo debe establecerse como norma a seguir, bien por la tradicional vía asamblearia o por los medios que nos proporcionan las nuevas tecnologías de la información y las redes sociales. Para mi queda establecido que participación y transparencia van de la mano y que la información del sindicato debe fluir en todos los sentidos, evitando pactos y acuerdos “secretos” o cualquier otra opacidad.

            Como el dinero lo corrompe todo, es fundamental tratar en el capítulo ético la financiación de estas organizaciones. Los sindicatos deben financiarse con las cuotas de sus afiliados y no ser otra cosa más que sindicatos, la acción social del sindicato no puede ser la excusa para convertir en empresas a estas organizaciones, ya que su fin no puede ser el ánimo de lucro. Si siempre hemos visto mal los sindicatos verticales (las empresas metidas a sindicatos) no podemos ver bien los sindicatos que especulan en el mercado financiero o de los seguros o en el sector inmobiliario. El campo sindical es claro (la defensa de los derechos de las plantillas) y lo demás es inmoral y una perversión que más tarde o más temprano acaba trayendo consecuencias nefastas a los trabajadores. Hay que tener coherencia sindical.

La herramienta fundamental del sindicato es la denuncia (acompañada de concentraciones, manifestaciones, huelgas,…) La denuncia y demás medidas deben ser justas y sujetas a las normas de conducta que hemos comentado. Los medios de presión deben estar justificados y jerarquizados para utilizarse en función de la gravedad de una situación, nunca para satisfacer intereses ajenos a los de los trabajadores. Estamos hartos de ver huelgas salvajes por asuntos nimios y en cambio en casos donde estaría más que justificado tomar medidas de presión, aplicar el más absoluto de los pasotismos. El sindicato solo tiene que obedecer a los intereses de los trabajadores y actuar proporcionalmente al tipo de conflicto que se presente. Las opiniones personales de delegados y otros cargos no deben alterar la forma de proceder de estas organizaciones.

Para finalizar añadiré que el consenso debe ser fundamental para establecer las normas básicas de la ética sindical: son todos los afiliados los que deben aprobar en asamblea la ética de su sindicato y revisarla cada vez que sea necesario. Lo único inamovible deben ser los principios mencionados u otros que se desee añadir a los expresados en este texto.

Estas letras únicamente expresan mi opinión personal, sin pretensiones de que sean un  manual,  una guía o un referente sobre este tema. 

13 comentarios:

Manuel Tizón dijo...

Pues lo tienes fácil compañero, habla sobre ti mismo y como actúas y te quedará un artículo perfecto.

Anónimo dijo...

¿Qué es eso de denuncia? A quien a ellos por repartirse el pastel y tener a todos sus familiares colocados....eso no lo veremos en ningún sindicato, ni en nadie que se tercie honrado y tenga ética sindical.

Cocuyo dijo...

Un delito puede ser denunciado por cualquiera, es más, cualquiera puede ponerlo en conocimiento de fiscalia por si quiere actuar de oficio, pero claro el españolito cómo siempre esperando a que otros se pringen y después ya si eso yo me aprovecho.

Anónimo dijo...

CSIF recibe subvenciones del gobierno compañero, no se autofinancia con las cuotas de sus afiliados solo.

J. M. Ahumada dijo...

Yo nunca he dicho que esté conforme al cien por cien con el ideario de ninguna organización; es más, considero que eso es imposible para cualquier persona con un nivel aceptable de higiene y salud mental.

Hay cosas de CSI-F que son mejorables, y los primeros que deben aportar su granito de arena en forma de critica constructiva son los delegados. Recibir subvenciones no siempre es sinónimo de servidumbre, pero hay que tener cuidado de no caer en la dependencia de esas subvenciones, porque entonces sí que las siglas caen prisioneras de quien maneja el dinero.

puntalanza dijo...

En mi opinión, compañero, no se tendrían que aceptar subvenciones ni entrar a formar parte del aparato. Un sindicato se debe a sus afiliados y debe de subsistir únicamente con sus cuotas debe tutelar pero no intervenir, en la formación tenemos el ejemplo si nos hubiéramos dedicado simplemente a vigilar su calidad y su implantación y no a gestionarla directamente esto no hubiera pasado si no manejas dinero no tienes la tentación de quedártelo y además estás más vigilante.

Al afiliado le corresponde PARTICIPAR ACTIVAMENTE, pues es muy sencillo afiliarse y así descargar tu parte de responsabilidad en un tercero para después poder reprocharle tal o cual cosa. Estamos acostumbrados a eso, a votar cada 4 años SIN EXIGIR NADA MÁS EN ESE CICLO, SIN PROTESTAR CUANTO TE ENGAÑAN, SI EXIGIR QUE SE CUMPLA LO QUE SE PROMETIÓ, tu vas, te afilias o votas y ya que otro te resuelva la papeleta.

Querido compañero, la gente no se entera que para que esto funcione tiene que hacer frente común y participar activamente, si no es fácil que los "avispados" se hagan con el control para poder hacer y deshacer a su antojo para beneficio propio y los cuatro "locos" como tu "son unos imbéciles idealistas que no tienen ni idea de como va la cosa".

Cuando se fundó el SBC (Sindicato de Bomberos de Cádiz) se hizo como respuesta a la imposibilidad estructural de tener autonomía plena en los grandes sindicatos, de clase o corporativos que nos cuartaban continuamente llegando a acuerdos en estratos superiores que chocaban frontalmente con nuestra opinión y/o intereses (UGT en mi caso). Integrado en el ADN, en los estatutos del SBC se acordó que fuera asambleario para que el voto del secretario general no valiera ni más ni menos que el voto del último en llegar ¿sabes cuanta gente va a las asambleas? pues sí José Miguel, LOS CUATRO TONTOS IDEALISTAS DE SIEMPRE, y la vez que aparece uno nuevo EXIGIENDO QUE LE RESUELVAN LA PAPELETA CON PRISAS Y SIN APORTAR NADA DE NADA.

Es difícil, muy difícil continuar y no caer en el desanimo.

Sigue así y si al final consideras que es más sano vivir tu vida y dejar que esto se desmorone... pues eso ¡¡QUE LES DEN!!

J. M. Ahumada dijo...

Pues llevas la Razón Puntalanza: hasta donde la salud aguante y ni un centímetro más allá...

Anónimo dijo...

Para que preocuparnos, por la ética sindical de algunos sindicatos de la Casa Rosa, se demostrará cuando llamen a declarar los abogados denunciantes, en algunos se va a ver que su ética profesional se quedó cerquita del peñón de Gibraltar.

Pablo Iglesia dijo...

Eso de la ética no suena lo fuerte que significa la palabra, en mi época se decía, persona sin escrúpulo, un hijo de puta, una persona comprada, ahora dicho de otra forma un corrupto, persona sin sentimiento etc,etc,etc.
Haber si de esta manera algunos sindicalista de la casa rosa entiende esto de la ética, porque la mayoría se mueve, para que ellos y sus familiares no lo salpiquen de mierda, perjudicando así al resto.

J. M. Ahumada dijo...

Al parecer CSI-F tan solo está subvencionadoro al 3%, el resto de su financiación sale exclusivamente de las cuotas de sus afiliados:

http://www.abc.es/economia/20140717/abci-csif-cuentas-201407161647.html

J. M. Ahumada dijo...

http://www.csi-f.es/content/csi-f-reafirma-su-compromiso-con-la-transparencia-y-publica-las-cuentas-de-2013-auditadas-ex

CSI-F reafirma su compromiso con la transparencia y publica las cuentas de 2013, auditadas externamente
Mié, 16/07/2014

- El sindicato renueva la publicación de sus cuentas, cinco meses antes de la entrada en vigor de la Ley de Transparencia
- El sindicato minora las deudas con entidades financieras y asienta su equilibrio económico, financiero y patrimonial sobre las cuotas de afiliados
- Las subvenciones para la actividad sindical apenas representan el 3 por ciento de los ingresos.

J. M. Ahumada dijo...

Otros en cambio hacen las cosas de otra manera:

http://www.rtve.es/noticias/20140718/ugt-pagaba-casi-100-gastos-internos-subvenciones-recibia-junta/975960.shtml

J. M. Ahumada dijo...

Y luego pasa lo que pasa:

http://www.publico.es/dinero/525366/huelga-de-los-abogados-de-ccoo-de-catalunya-contra-18-despidos