23/5/14

¿Por qué te callas? ¡Cobarde!

Ha sido una semana dura.
Nos teníamos que mover rápido para conseguir que no se deshiciesen de los cadáveres y acabasen con las pruebas como era su intención, y así se ha comprobado con la intervención de la Guardia Civil.
Los hechos indecentes -y presuntamente delictivos- que se han producido en la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid demuestran que nos encontramos en una sociedad aborregada
y podrida. Allí se ha vejado a 250 cadáveres -que fueron donados para el avance y estudio de la Ciencia, como es el caso de mi padre- y han sido tratados como residuos inservibles de una carnicería, denigrando su memoria y a sus familiares.
Y ante esto qué ocurre.
Calla el rector, calla el decano, callan los funcionarios, callan los estudiantes. Todos callan. 
No tienen ni la más mínima educación de responder a los familiares que nos hemos dirigido a ellos, y pasan del dolor y sufrimiento que esto nos está causando.
Pero lo más grave no es el silencio cómplice ante esta monstruosidad. Lo más grave es que todos estos estamentos que nombro han disculpado -de una u otra manera- estas atrocidades acusando directamente al periódico El Mundo como el culpable del dolor de las familias. Así me lo han manifestado. “Ojos que no ven, corazón que no siente” parece ser su lema.
El Rector se ha negado a ponerse al teléfono y a responder a dos cartas que le he escrito en nombre de mi familia. No tiene tiempo con tanta reunión. Tiempo que no le falta para remitir una carta a todo el personal de la Facultad de medicina de la Complutense prohibiéndoles hablar con la prensa. Esta es su verdadera preocupación: Que todos callen.
Eso sí, me llamó el Vicerrector que comenzó la conversación ofendiéndome al afirmar que el número de cadáveres estaba inflado pues ¡SOLO! había 100. En el colmo de la insensated se atrevió a afirmar que incluso tenían fundadas sospechas de que los periodistas de El Mundo hubieran "descolocado" los cadáveres para darle más morbo a la noticia. No le permití seguir y le conté con todo detalle las negligencias que se habían producido. Por supuesto él no sabía nada de nada.
Indecente fue la nota que publicó la asociación de estudiantes de izquierdas. Un nuevo insulto para los familiares, pues en vez de exigir la depuración de responsabilidades por lo sucedido y ponerse a nuestra disposición para ayudarnos en lo que fuera necesario, arremetía contra el periódico por haber publicado esta noticia y acudía al dicho “si yo no lo he visto, no existe”. Una furibunda carta que les remití inmediatamente hizo que quitaran ese panfleto reaccionario de la web de la Complutense.
Callan los profesores y profesoras, calla el personal de limpieza, calla el personal de desinfección, callan los sindicatos, callan los responsables de seguridad y salud laboral, callan los camilleros encargados de "tirar" los cadáveres, callan quienes los troceaban y metían en bidones con la pegatina "producto tóxico” para así deshacerse más fácilmente ellos. Todos callan.
Nadie sabe nada de nada cuando se les pregunta. Parece que eran los mismos  cadáveres quienes se trasladaban al “sótano de los horrores”, como muy bien lo han definido.
"Ni una sola persona de aquí va a querer hablar con periodistas" me ha dicho hoy un funcionario de anatomía. Le he asegurado el anonimato, pero no hay nada que hacer. “No sé nada, no he visto nada”, al más puro estilo de la Cosa Nostra.

¿Por qué callan? me han preguntado en la radio. "Vivimos en una sociedad aborregada y cobarde" le he respondido.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

El silencio de los borregos

jfjuanes dijo...

El rector presenta una denuncia ante fiscalía para esclarecer los hechos sucedidos.
Asombroso. ¿Se ha denunciado a él mismo? Porque resulta que, precisamente, Anatomía II depende administrativamente del Rectorado: Para que nos entendamos, si hay deficiencias de personal, el rectorado es el responsable. Si hay deficiencias en las instalaciones, el resctorado es el responsable. Si hay deficiencias en los protocilos de actuación, el rectorado es el responsable, si hay deficiencias en la contratación y formación del personal, el rectorado es el responsable. Si hay deficiencias en el equipamiento, el rectorado es el responsable. Si hay deficiencias en la puesta a punto y uso del horno crematorio, el rectorado es el responsable.
¿A quien denuncia el rectorado?
Quiere buscar un culpable fuera d él cuanto antes.
Carece de vergüenza.

puntalanza dijo...

Es que aquí funcionamos así, yo lo vivo día a día, en vez de asumir el problema y llegar a la raíz para ver EL POR QUÉ hacer las oportunas correcciones DEPURAR RESPONSABILIDADES DE MANERA VERTICAL Y SIN BUSCAR VENGANZA PARA QUE NUNCA VUELVA A PASAR pues en vez de eso Juan todo el mundo echará el culo para atrás y al final culparan de todo al más tonto POR QUE LO ÚNICO QUE NOS INTERESA ES MOSTRAR A UN CABEZA DE TURCO PARA ASÍ TRANQUILIZAR A LAS MASAS.

Cuando el Juez del accidente del Alivia imputó a técnicos de Adif me sorprendió gratamente aquí lo normal es que no se vea el problema en su conjunto, aquí lo normal es cargar toda la responsabilidad en el más débil, y que si además murió, como en el accidente de metro de Valencia ¡PUES MEJOR! así no se puede defender. Mucho me temo que el caso del Alivia se va a quedar en la excepción que confirma la regla.

Espero que esto se solucione lo antes posible y que paguen los responsables, que con asumir el error y pedir disculpas a cara descubierta y públicamente EN EL PRIMER MOMENTO ya hubieran tenido parte hecho ¿no?

Anónimo dijo...

Pues que imputen al Rector .
Es el máximo responsable .

Ha salido vuestro caso en TELE 5.

Debía ser un hermano tuyo, ahora que caigo.