2/5/14

Las consecuencias de la ambición y la ignorancia

Leo la historia de un hombre joven de Bolivia que trabajaba sin contrato en una panadería de una ciudad española. Una máquina le arrancó un brazo y sus “empleadores” lo abandonaron en la puerta de un hospital. Fue noticia en todos los periódicos.
Llegó a un acuerdo y le indemnizaron con 130.000€. Además le quedó una pensión vitalicia líquida de 1.076€ al mes.
Con este dinero podía haber vuelto a Bolivia y haberse planeado una vida sin agobios. Hay que saber que el sueldo mensual medio en Bolivia ronda
los 450€ y el mínimo es de 104€ dólares.
Pero nuestro hombre, deslumbrado por el dinero se dedicó al derroche. Se compró un BMW adaptado, un Toyota todoterreno y regaló un  Nissan Micra a su mujer. Se gastó 20.000€ en su boda, 6.000 en una fiesta y prestó 7.000€ sin firmar papel alguno. Compró  una casa en Bolivia y 2 móviles por 1.200€… etc, etc. Cinco meses después de haber cobrado la indemnización le quedaban 43.000€
Dos años mas tarde, su cartilla está a cero. Vive en una habitación por la que paga 150€ al mes. Dice que con los 950€ que le restan de la pensión no consigue llegar a fin de mes, acostumbrado a gastar en estos últimos años más de 400€ diarios de promedio.

Una historia triste. 
Una oportunidad perdida.

1 comentario:

Anónimo dijo...

"Una historia triste.
Una oportunidad perdida"...y un gilipollas como la copa de un pino.