3/4/14

El calvario de las auxiliares de recaudación de Los Barrios

El aguante tiene un límite. Todos lo sabemos. Y el aguante de las auxiliares de recaudación de Los Barrios que llevan 27 meses trabajando sin cobrar, está a punto de tocar fondo.
Los días trascurren sin que se vislumbre la más mínima intención por parte del Ayuntamiento de Los Barrios y La Diputación de Cádiz de buscar y dar una solución a estas mujeres. 
Comprendo su desesperación y ganas de tirar todo por la borda, pero no es hora de rendirse. Hay que aguantar. No se le puede dar la satisfacción a estos politicos de que se salgan con la suya. 
Sabemos que tenéis razón y cuando el juez os la de, será hora de mostrarles a esta gente su inhumanidad y exigirles responsabilidades por este sufrimiento que os están haciendo pasar.
¡Ánimo, luchadoras!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Esto es sencillamente inhumano

Cocuyo dijo...

Lo peor es que realmente parece una especie de "tortura" al más puro estilo del medievo.

Para nosotros, pobres vasallos incultos, es muy difícil de entender la imposibilidad "técnica" que existe para pagar a estas trabajadoras.

Pero por lógica, por pura misericordia yo actuaría de la siguiente manera (todos sabemos que cuando no les interesa sus propios informes técnicos se los pasan por el forro):

Si yo fuera el responsable de diputación pagaría y si después la justicia me da la razón exigiría lo propio al ayuntamiento de los barrios.

Si yo fuera el alcalde de Los Barrios pagaría a estas trabajadoras y si al final la justicia se reafirma exigiría a la diputación el resarcimiento oportuno.

Esto seria lo honorable, lo justo ¿Que es lo que hacen los politicos de muestro país? Pues lo que nos tienen acostumbrados, hacer gala de su inmoralidad innata y usar a personas, a trabajadores INDEFENSOS, como armas para agredir al contrario. ¿Que por que digo "inmoralidad innata"? Pues por que cada vez estoy más convencido que un político no se hace SI NO QUÉ NACE. Ustedes no se pero yo, personalmente, no creo tener esa sangre fría, esa actitud cuasi sádica.