16/8/13

En este momento de mi vida, no quiero casi nada



   Será  porque tres de mis más queridos amigos se han enfrentado inesperadamente  estas Navidades a enfermedades  gravísimas. O  porque, por suerte para mí, mi compañero es un hombre que no posee nada  material pero tiene el corazón y la cabeza más sanos que he conocido y  cada día aprendo de él algo valioso. O tal vez porque, a estas alturas  de mi existencia, he  vivido ya las suficientes horas buenas y horas malas como  para empezar a colocar las cosas en su sitio. Será, quizá, porque algún  bendito ángel de la sabiduría ha pasado por aquí cerca y ha dejado  llegar una bocanada de su aliento hasta mí. El caso es que tengo la  sensación –al menos la sensación– de que empiezo a entender un poco de  qué va esto llamado vida.   
Casi  nada de lo que creemos que es importante me lo parece. Ni el éxito, ni  el poder, ni el dinero, más allá de lo imprescindible para vivir con  dignidad. Paso de las coronas de laureles y de los halagos sucios. Igual  que paso del fango de la envidia, de la maledicencia y el juicio ajeno.  Aparto a los quejumbrosos y malhumorados, a los egoístas y ambiciosos  que aspiran a reposar  en tumbas llenas de honores y cuentas bancarias,  sobre las que nadie derramará una sola lágrima en la que quepa una  partícula minúscula de pena verdadera. Detesto los coches de lujo que  ensucian el mundo, los abrigos de pieles arrancadas de un cuerpo tibio y  palpitante, las joyas fabricadas sobre las penalidades de hombres  esclavos que padecen en las minas de esmeraldas y de oro a cambio de un  pedazo de pan.
   Rechazo  el cinismo de una sociedad que sólo piensa en su propio  bienestar y  se desentiende del malestar de los otros, a base del cual construye su  derroche. Y a los malditos indiferentes que nunca se meten en líos.  Señalo con el dedo a los hipócritas que depositan una moneda en las  huchas de las misiones pero no comparten la mesa con un inmigrante. A  los que te aplauden cuando eres reina y te abandonan cuando te salen  pústulas. A los que creen que sólo es importante tener y exhibir en  lugar de sentir, pensar y ser.
   Y  ahora, ahora, en  este momento de mi vida, no quiero casi nada.  Tan sólo la ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos.  Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la  cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado  de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la  noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo  demás, podría comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi  conciencia esté tranquila.
También  quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que  pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero  toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para  disfrutar de lo bueno.  Un instante de belleza a diario. Echar desesperadamente de menos a los  que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado.  No estar jamás de vuelta de nada. Seguir  llorando cada vez que algo lo merezca,  pero no quejarme de ninguna tontería. No convertirme nunca, nunca, en  una mujer amargada, pase lo que pase. Y  que el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas piensen  que valió la pena que yo anduviera un rato por aquí. Sólo quiero eso.  Casi nada o todo.

Artículo  publicado en La Vanguardia, escrito por la periodista Ángeles  Caso

21 comentarios:

Juan Luis dijo...

Juan aparte del soplo del aliento del ángel que algo abra influido,son las vivencias cómo tu bien dices malas y buenas, no haber callado ni callaras antes las que tu crees causas injustas, seguramente por ese mismo motivo tendrás a bastantes buenos amigos que comparten tus emociones e ideales y que siempre estarán a tu lado. La experiencia y la edad nos dá templanza y sabiduría hay quien la emplea en vivir una vida compartida con los demás y ayudando en todo lo que se pueda y hay quien la emplea en aprovecharse y vivir de los demás con el único afan de vivir bien su propia vida sin pensar ni sentir nada por nadie, esos seguramente cuando ya no estén por mucho que tengan pocas personas le lloraran y recordaran con alegría. A las personas que se acuestan con la conciencia tranquila y el alma en paz de saber que han hecho lo que tenían que hacer ayudando a los demás sin maltratar a nadie, seguro que sí se les recordará con alegria y se echarán de menos. Enhorabuena y a seguir peleando y denunciando las injusticias, un saludo Juan.TODOS SOMOS PALOMA.

Manuel Tizón. Rlt Csif Sala 085 Bomberos dijo...

Las palabras razonables solo salen de las personas íntegras. Quien desde una posición activa y de compromiso, lucha para que las cosas mejoren, se encuentra de frente a un ejército de déspotas con la intención de derrumbarlo. Pero, ni aún en el peor de los casos, cuando el resultado es "nada", merece la pena luchar para que las cosas mejoren, y aún es más gratificante, cuando alguien te agradece tu esfuerzo. Muy bien expresado en el artículo por Ángeles Caso. Ánimo Paloma, tus compañeros de la Sala 085 esperamos cada día tu regreso.

Anónimo dijo...

Frase de Pensamiento
Creo profundamente, creo en un mundo mejor y es para mi un bien más real que esta miserable quimera que nosotros devoramos y llamamos vida, lo creo con toda la fuerza de mi convicción y después de tantas luchas, tantas pruebas y tantos estudios, este es el consuelo de mi alma.
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Anónimo dijo...

Pequeñas cosas que hacen que la vida valga la pena…
Un beso, el olor después de la lluvia, escuchar tu canción favorita en un concierto, el primer baño del año en la playa, salir de trabajar el último día antes de vacaciones, los amigos, llegar a casa y encontrar a personas que quieres, no hacer nada un domingo, por lo menos uno al mes, sentirte agradecido y que te agradezcan las cosas que haces, que te salude tu perro al llegar a casa, ver de nuevo una mañana más, sentir olores que te traigan recuerdos, despertarte una mañana fría y lluviosa y darte cuenta de que no tienes que hacer nada y puedes seguir durmiendo…

Anónimo dijo...

Vive el presente y deja de intentar para
Hacer

Anónimo dijo...

Vive sin aparentar
Ama sin depender
Escucha sin atacar y
Habla sin ofender

Anónimo dijo...

https://m.facebook.com/?refsrc=https%3A%2F%2Fes-es.facebook.com%2F#!/photo.php?fbid=10201903185519251&id=1172301033&set=a.10201871364243739.1073741838.1172301033&source=48&refid=28&_ft_=qid.5923844700004929214%3Amf_story_key.1736055274873386224

Anónimo dijo...

“Hoy he aprendido que hay que dejar que la vida te despeine, por eso he decidido disfrutar la vida con mayor intensidad. Lo rico engorda, lo bonito sale caro, el sol que ilumina tu rostro arruga y lo realmente bueno de esta vida, despeina.”

Ahora ríe, baila, despéinate y deja que el viento mueva tus cabellos libremente, no vivas con el dolor llenándote el corazón, la vida es y será como tú la quieras.

Anónimo dijo...

No podemos cambiar el mundo, ni quitar todo el dolor de la tierra, ni tener ya resueltos todos nuestros problemas, pero podemos a cada minuto mirar con ojos del amor a cada cosa.

Si pensamos que todo es pasajero, miraremos con cariño lo negativo que te encamina a la elevación y perfección, y luego observaremos con felicidad el cambio del mal en bien, de tristezas en alegrías.

Lo que hoy nos hace sonreír fueron las cosas que nos hicieron llorar ayer.

Nuestras faltas de hoy también son las alegrías de mañana.

Las personas se van, los amores se pierden en el tiempo, los problemas se solucionan, hasta el mismo sol se va cada noche para renacer al día siguiente... no te quedes en el medio del camino
porque allá... algo te espera !.

Anónimo dijo...

Cuando las cosas andan mal como a veces sucede NO ABANDONES.

Cuando no consigas resultados, y se sumen los problemas, NO TE RINDAS.

Cuando quieras sonreír y sólo puedas suspirar NO TE CAIGAS.

Cuando la suerte, te sea adversa, y no encuentres fuerzas para seguir NO RENUNCIES.

Cuando no encuentres compañeros de lucha, NO TE APURES.

Hay manos que sostienen las tuyas!
Cree y Siente en cada minuto de tu vida, deja que tu alma " vuele libre " por los jardines hermosos de la confianza en algo superior que llega donde nuestra visión no puede alcanzar, pero sí nuestro corazón puede sentir.

Tu alma desea estar libre para darte fuerza .
Intenta

Anónimo dijo...

Haz como los pájaros: comienza el día cantando.

La música es alimento para el espíritu.
Canta cualquier cosa, canta desafinando, pero canta.
Cantar dilata los pulmones y abre el alma para todo lo bueno que la vida le ofrece.

Si insistes en no cantar, por lo menos escucha mucha música y déjate llevar por ella.

Ríete de la vida, ríete de los problemas, ríete de ti mismo.
La gente comienza a ser feliz cuando es capaz de reírse de sí misma.

Ríete de las cosas buenas que te suceden.
Ríete abiertamente para que todos se puedan contagiar de tu alegría.

No te dejes abatir por los problemas.
Si procuras convencerte de que estás bien, vas a terminar convenciéndote de que realmente lo estás, y cuando menos lo pienses te vas a sentir realmente bien.

El buen humor, así como el mal humor, se contagian.
¿Cual de ellos vas a escoger?

Si estás de buen humor, las personas a tu alrededor también lo estarán y eso te dará mas fuerza.

Lee cosas positivas. Lee buenos libros, lee poesía, porque la poesía es el arte de aceitar el alma.

Lee romances, historias de amor, o cualquier cosa que haga reavivar tus sentimientos mas íntimos, más puros.

Practica algún deporte. El peso de la cabeza es muy grande y tiene que ser contrabalanceado con algo!. Además te vas a sentir bien dispuesto, más animado, más joven.

Encara tus obligaciones con satisfacción. Es maravilloso disfrutar de lo que se hace.
Pon amor en todo lo que está a tu alcance.

Cuando te propongas hacer algo, ¡métete de cabeza!

No dejes escapar las oportunidades que la vida te ofrece, ellas no vuelven. No eres tú que está pasando, son las oportunidades que dejaste ir.
Ninguna barrera es infranqueable si estás dispuesto a luchar contra ella.

Si tus propósitos son positivos, nada podrá detenerlos.
No dejes que tus problemas se acumulen, resuélvelos lo antes posible.

Habla, conversa, explica, discute, perdona: lo que mata es el silencio, el rencor.

Exterioriza todo, deja que las personas sepan que las estimas, las amas, que las necesitas, y principalmente en familia.
¡AMAR NO ES VERGÜENZA, por el contrario, ES LINDO!

Vuelve a las cosas puras, dedícate a la naturaleza. Cultiva tu interior y ella hará que brote belleza de todos tus poros.

SE FELIZ :Tú puedes!
Todos podemos.

Anónimo dijo...

Préstele atención.
Búsquelo.
Escúchelo.
Juegue con él.
Sea espontáneo.
Tómelo de las manos.
Haláguelo más, critíquelo menos.
Maravíllese de sus logros.
Agradézcale.
Sea flexible.
Confíe en él.
Mírelo a los ojos.
Comparta su entusiasmo.
Anímelo.
Espere lo mejor de él, mas no la perfección.
Sea consistente.
Esté a su disposición.
Disciplínelo en su momento.
Aprecie sus diferencias.
Conteste sus preguntas.
Crea en él.
Pida su opinión.
Escuche su música.
Pídale disculpas cuando usted se equivoca.
¡¡Ámelo a pesar de todo!!!

Anónimo dijo...

Apuntes de Anatomía
Que los PIES te lleven por el camino más largo hacia la felicidad, porque la felicidad son solo puntos en el mapa de la vida, y el verdadero disfrute está en buscarlos.

Que los OJOS reconozcan la diferencia entre un colibrí y el vuelo que lo sostiene. Aunque se detenga seguirá siendo un colibrí, y es conveniente que sepas, para que no confundas el sol con la luz, ni el cielo con la voz que lo nombra.

Que las MANOS se tiendan generosas en el dar y agradecidas en el recibir, y que su gesto más frecuente sea la caricia para reconfortar a los que te rodean.

Que el OIDO sea tan fiel a la hora del reproche, como debe serlo a la hora del halago, para que puedas mantener el equilibrio en cualquier circunstancia.

Que las RODILLAS te sostengan con firmeza a la altura de tus sueños y se aflojen mansamente cuando llegue el tiempo de descanso.

Que la ESPALDA sea tu mejor soporte y no la carga más pesada.

Que la BOCA refleje la sonrisa que hay adentro, para que sea una ventana del alma y no la vidriera de los dientes.

Que los DIENTES te sirvan para aprovechar mejor el alimento, y no para conseguir la tajada más grande en desmedro de los otros.

Que la LENGUA encuentre las palabras más exactas para expresarte sin que te malinterpreten.

Que las UÑAS crezcan lo suficiente para protegerte, sin lastimar a nadie.

Que la PIEL te sirva de puente y no de valla.

Que el PELO le de abrigo a tus ideas, que siempre adornan más que un buen peinado.

Que los BRAZOS sean la cuna de los abrazos y no camisa de fuerza para nadie.

Que el CORAZÓN toque su música con amor, para que tu vida sea un paso del UNIVERSO hacia delante.

Anónimo dijo...

Maestro Hsing Yun

La mayor fuerza de la humanidad no consiste en armas de fuego, puños, ni en un poderío militar, sino en la capacidad de tolerancia. Todo tipo de fuerza debe inclinarse delante de quien tolera.
Hay cuatro principios para la tolerancia:

1. No responder a las blasfemias

Cuando somos insultados, provocados o acusados injustamente debemos responder con el silencio. Si respondemos de la misma forma cuando somos víctimas de la blasfemia, nos igualamos con aquellos que nos insultan, rebajando nuestro nivel. Si nos mantenemos en silencio usándolo como arma contra las blasfemias, evocando la conciencia de quien las pronunció, esta fuerza es, naturalmente, mayor.

2. Mantenerse calmo frente a los infortunios

Cuando nos encontramos con personas que nos quieren incomodar derrumbar u oprimir, debemos enfrentarlas con calma, evitando cualquier confrontación. No responder con un puñetazo cuando se recibe uno, ni responder con un puntapié cuando se recibe otro, pues de esta confrontación nadie sale vencedor. Si la intención es buscar venganza de un odio momentáneo, no alcanzará el éxito de grandes hazañas.

3. Compasión frente a la envidia y el odio

Frente a la envidia y el odio de otros no debemos responder igualmente con odio y envidia, sino con corazón abierto y alma compasiva, ofrecer nuestra amistad y mostrarles nuestra intención pacífica, demostrando así, con educación, nuestra superioridad.

4. Gratitud frente a las difamaciones

Si alguien lo insulta y difama, no se enoje con quien lo provocó, sino acuérdese de los beneficios que esa persona le proporcionó en el pasado y sea agradecido por eso. Principalmente, no se olvide de que en el fango más inmundo crece la impecable flor de loto. Cuanto más oscuro es el lugar, mayor es la necesidad de mantener encendida la luz del alma. Por lo tanto, ante las difamaciones, aquellos que nos difaman deben ser influenciados con ética, compasión y misericordia; solamente así la superaremos, con moralidad y tolerancia.

El verdadero vencedor tiene la fuerza de la tolerancia y el coraje de asumirla frente a los insultos, opresiones.

Anónimo dijo...

Maestro Hsing Yun

La mayor fuerza de la humanidad no consiste en armas de fuego, puños, ni en un poderío militar, sino en la capacidad de tolerancia. Todo tipo de fuerza debe inclinarse delante de quien tolera.
Hay cuatro principios para la tolerancia:

1. No responder a las blasfemias

Cuando somos insultados, provocados o acusados injustamente debemos responder con el silencio. Si respondemos de la misma forma cuando somos víctimas de la blasfemia, nos igualamos con aquellos que nos insultan, rebajando nuestro nivel. Si nos mantenemos en silencio usándolo como arma contra las blasfemias, evocando la conciencia de quien las pronunció, esta fuerza es, naturalmente, mayor.

2. Mantenerse calmo frente a los infortunios

Cuando nos encontramos con personas que nos quieren incomodar derrumbar u oprimir, debemos enfrentarlas con calma, evitando cualquier confrontación. No responder con un puñetazo cuando se recibe uno, ni responder con un puntapié cuando se recibe otro, pues de esta confrontación nadie sale vencedor. Si la intención es buscar venganza de un odio momentáneo, no alcanzará el éxito de grandes hazañas.

3. Compasión frente a la envidia y el odio

Frente a la envidia y el odio de otros no debemos responder igualmente con odio y envidia, sino con corazón abierto y alma compasiva, ofrecer nuestra amistad y mostrarles nuestra intención pacífica, demostrando así, con educación, nuestra superioridad.

4. Gratitud frente a las difamaciones

Si alguien lo insulta y difama, no se enoje con quien lo provocó, sino acuérdese de los beneficios que esa persona le proporcionó en el pasado y sea agradecido por eso. Principalmente, no se olvide de que en el fango más inmundo crece la impecable flor de loto. Cuanto más oscuro es el lugar, mayor es la necesidad de mantener encendida la luz del alma. Por lo tanto, ante las difamaciones, aquellos que nos difaman deben ser influenciados con ética, compasión y misericordia; solamente así la superaremos, con moralidad y tolerancia.

El verdadero vencedor tiene la fuerza de la tolerancia y el coraje de asumirla frente a los insultos, opresiones.

Anónimo dijo...

Las tres verdades
Sabías...que siempre existen tres enfoques en cada historia: mi verdad, tu verdad y la verdad?.

Que toma mucho tiempo llegar a ser la persona que deseas ser.
Que es mas fácil reaccionar que pensar.
Que podemos hacer mucho más cosas de las que creemos poder hacer.
Que no importan nuestras circunstancias, lo importante es cómo interpretamos nuestras circunstancias.
Que no podemos forzar a una persona a amarnos, únicamente podemos ser alguien que ama. El resto depende de los demás.
Que requiere años desarrollar la confianza y un segundo destruirla.
Que dos personas pueden observar la misma cosa, y ver algo totalmente diferente.
Que las personas honestas tienen mas éxito al paso del tiempo.
Que podemos escribir o hablar de nuestros sentimientos, para aliviar mucho dolor.
Que no importa qué tan lejos he estado de DIOS, siempre me vuelve a recibir.
Que todos somos responsables de nuestros actos.
Que existen personas que me quieren mucho, pero no saben expresarlo.
Que puedo hacer todo o nada con mi mejor amigo y siempre gozar el momento.
Que a veces las personas que menos esperamos, son las primeras en apoyarte en los momentos más difíciles.
Que la madurez tiene que ver más con la experiencia que hemos vivido, y no tanto con los años que hemos cumplido.
Que hay dos días de cada semana por los que no debemos de preocuparnos: ayer y mañana. El único momento valioso es ahora.
Que aunque quiera mucho a la gente, algunas personas no me devolverán ese amor.
Que no debemos competir contra lo mejor de otros, sino competir con lo mejor de mí.
Que puedo hacer algo por impulso y arrepentirme el resto de mi vida.
Que la pasión de un sentimiento desaparece rápidamente.
Que si no controlo mi actitud, mi actitud me controlara a mí.
Que nunca debo decirle a un niño que sus sueños son ridículos, que tal si me cree?
Que es más importante que me perdone a mi mismo a que otros me perdonen.
Que no importa si mi corazón está herido, el mundo sigue girando.
Que la violencia atrae más violencia.
Que decir una verdad a medias es peor que una mentira.
Que es difícil ser positivo cuando estoy cansado.
Que al final de la vida me doy cuenta que las únicas cosas que valieron la pena son: Dios, mi familia, un grupo muy selecto de amigos y unas experiencias que me dieron crecimiento personal.
Que es mucho mejor expresar mis sentimientos, que guardarlos dentro de mí.

Para ser exitosos no tenemos que hacer cosas extraordinarias.

edwinrmaza@hotmail.com dijo...

El dia mas importante en la vida es el de HOY...Lo demas es lo de menos...
Edwin Maza

CARLOS TREVINO dijo...

Si yo hubiera querido escoger las palabras para describir mi momento en mi vida no lo hubiese descrito tan bien como lo describes, se me hace que debes de saber 2 grandes coincidencias ya que jamás habia oído hablar de tí bueno eso es lo de menos pero la exactitud de lo que dice esa parte es increíble porque es exactamente como pienso posiblemente como dicen los jóvenes que somos de"la vieja escuela" y la segunda coincidencia es que lo pusiste en el blog el 16 de agosto del 2013 el cual es mi cumpleaños Gracias y un abrazo...

Anónimo dijo...

Anónimo
Bellisimoooo....


etnia galeria dijo...

Precioso y muy seguramente muchos nos identificamos viviendo habitando el SER.

Bello viviendo con contenido la experiencia de corto paso por la vida

Luz Arango dijo...

Muy bello recorrido por una vida llena de diversos sentimientos e inquietantes pensamientos. Hermoso y gratificante conocer y descubrir una identificación casi mágica e inverosímil, con una persona lejana,ajena,pero tan cerca y semejante. No creemos en casualidades a veces ,pero estas casualidades que se muestran sin avisar nos devuelven esa parte de vida encarcelada y oculta en alguna parte de nuestro ser. Nos enredamos pensando en cosas que no van a ser, y en un segundo todo tiene sentido, todo esta en orden ,son los milagros de Dios que devuelven la cordura y la confianza.No es casualidad haber llegado aquí ,todo ahora se abre ante mis ojos y es solo la transparencia y el amor con que se escribió esta historia de un ser que sin saber tocó y dio confort a mi corazón. Gracias