20/6/13

No quiero acabar en una residencia


Otro de mis caminos e interés es la atención a mayores en residencias. Llevo ya algunos años de experiencias en este ámbito y en contacto con esta realidad. Participando en jornadas de formación, conferencias, cursos, voluntariados y colaboraciones. Y, después de todo esto, estoy en facultad y con la gallardía de decir que “no quiero acabar en una residencia”.
El modelo de residencia que disfrutan nuestros mayores en España dista mucho de ser un hogar digno para lo que yo espero que sea, sí la vida me lleva a ello y no tengo quienes puedan cuidar de mí, mi casa en la última etapa.
¿Cómo y porqué llego a esta afirmación? Pues por una serie de preguntas que yo me he hecho y que os relato ahora:
¿Qué tiene de hogar un lugar en el que te levantan a la hora de ellos/as (a partir de aquí me referiré a los profesionales que atienden las residencias en femenino, ya que son ellas, la mayoría, las que nos cuidan) o te acuestan en verano con las persianas bajadas porque aún el sol brilla? Además ¡joder! es la hora más apetecible del estío.
O ¿por qué tengo que comer siempre lo que ellas proponen y aderezados los platos con un criterio general basado en un perfil y unas tablas puramente científicas y médicas sin atender a los sabores ni los olores que tanto nos acompañan en la mesa para que lo que ingerimos nos nutra y tengamos una digestión placentera?
O ¿qué tiene de morada familiar un espacio al que mis hijas y nietos no pueden venir más que los fines de semana porque sus horarios profesionales o escolares y de tiempo libre no coinciden con los horarios de visitas establecidos por las normas del centro?
Y ¿cómo puedo sentirme en mi casa si cuando tengo visitas no tengo intimidad ni puedo ofrecerles una bebida y un aperitivo, un gesto de hospitalidad tan de nosotros?
¿Espacio hogareño e intimo? un sitio donde no puedo colgar un cuadro o la foto de mis nietos porque se prohíbe clavar un alcayata en la pared o, no digamos ya, traerme la mecedora que siempre ha sido mi respaldo para la siesta o la lectura. -Buenooooo- yo me pregunto con quién y con cuántos y cuántos obstáculos tendría que lidiar para poder tener conmigo a mi canario que tanto cariño le tengo y que con su canto fiel me deleita el oído.
¡¡Alto, alto!! no corráis, no vayáis a sacar a vuestros padres o abuelos de la residencia. No, no es tan así. Quiero recalcar que el nivel, actitudes y capacidades de nuestras profesionales es muy alta, muy por delante de muchos países de nuestro entorno. Y, que las residencias, espacios como tal, están dotados de comodidades y habitabilidad muy por encima de los mínimos requeridos por la normativa que las compete. Los avances, en este sentido, en las últimas décadas, en España, han sido brutales. Hemos pasado de asilos y sus conceptos, a residencias dotadas y definidas y cuya finalidad, es el bienestar y la tranquilidad,  creando un hogar para nuestros mayores. Al menos, algunas, eso nos dicen en los folletos.
No obstante, esto no quiere decir que estemos en la meta ni que podamos estar orgullosos de donde estamos y hemos alcanzado. No podemos pararnos aquí. En la Europa nórdica, las residencias están prohibidas por ley, no se pueden construir y las que tenían se han desmantelado. En Dinamarca esta ley es de 1987. ¿qué lejos estamos, verdad?
¿Cómo voy a querer yo, conociéndome, vivir mis días a días bajo una sola autoridad? Una autoridad que alcanza desde mis horarios para las micciones hasta con quién compartir habitación. Una autoridad que es la dirección del centro  y su normativa interna.
Claro que nuestros días a días están regidos por normas, pero por distintas autoridades, véase: sí somos menores nuestra autoridad es papá y mamá. En la escuela son la maestra o el director. En el autobús es el chófer.  En la discoteca el portero. En otros el sentido común... Y, así en todos los espacios y situaciones.
Por eso digo que yo no quiero vivir en una residencia. Porque yo quiero poder elegir a mi compañera o compañero de sueños del que me separa la distancia de una mesilla. Yo quiero poder elegir quién puede verme desnudo y lavarme y quién no. Yo quiero tener intimidad para poder disfrutar de mi capacidad de sexualidad para poder abrazar a mi chica o mi chico con la puerta cerrada y en una cama de 1,35, sin miedo a caernos ni ser interrumpidos.
Miren ustedes, dentro de una residencia hay tres fuerzas de poder que confluyen y con intereses que se contraponen: una es la dirección (la norma) otra son las trabajadoras (el convenio laboral) y la tercera son los usuarios/as. ¿Quiénes dirían ustedes que es la fuerza más débil en caso de conflicto y en favor de quienes se resuelven?
Nuestros mayores y nosotros en el futuro, ellos son y nosotros seremos personas con sueños y proyectos de vida, porque estos solo acaban con la muerte. Dicen que entrar en una de estas residencias es la "muerte del Yo". Por ello, yo quisiera que llegado el momento, si tuviera que ingresar en una residencia porque estas persisten aún, que en el periodo de adaptación se valore si la residencia cumple con los requisitos de mi proyecto de vida y no si yo doy el perfil de la residencia.
En los países avanzados, en la legislación y la práctica sobre esta materia, las alternativas al modelo de residencias vienen de la mano de pisos y/o apartamentos asistidos, individuales o compartidos. O comunidades de convivencia de 8 o 10 miembros, asistidos por técnicos y cuidadores según la demanda. Este si que es un modelo aceptado por mí. El que pasa del concepto de necesidad al de los derechos, dignidad y preferencias de las personas.
Para vuestra tranquilidad, algunos/as ya lo sabéis, en España ya existen estos modelos y residencias adaptándose en esta línea, incluso legislación autonómica como en la Comunidad Foral del País Vasco, y con normas como Libera-Ger de la Fundación Cuidados Dignos. Además, nuestra Constitución y legislación así lo reconocen y aparan.
Pues eso, estoy a tiempo de incidir y participar para el cambio y, por si me llega la hora,no ser "INTERNADO".
Algunos enlaces para consultar dónde se esta trabajando, hacia dónde vamos en este sentido y catalogo de buenas practicas:
Fundación Pilares / Modelo y Ambiente / Cuidados Dignos / Comunidad Castilla y León

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Es que comparar España con los paises nórdicos, es como comparar España con los paises del norte de África.

Anónimo dijo...

Por eso la mayoría de abuelos terminan en residencias como último recurso. A nadie (familiares, usuarios...) le gusta.

Anónimo dijo...

Pues si no le gusta a nadie tendremos que cambiar.

Anónimo dijo...

JFJUANES TÚ NO TE PREOCUPE, QUE CUANDO LLEGA TÚ HORA, DE IR A LA RESIDENCIA, TE DEJAREMOS QUE ESCRIBA EN EL BLOC TODOS LOS DÍA, QUE ES LO QUE VA A ECHA DE MENOS EN TÚ VIDA.

Anónimo dijo...

Pues si no quiere la residencia que existe hoy en día, donde van a ir las convocatoria de 2008 a trabajar, porque le está quitando de un plumazo su puesto de trabajo fijo, hasta su jubilación está poniendo en peligro, o es que no confía en su profesionalidad jfjuanes. Jajaja……………………………………………………..

Anónimo dijo...

He de suponer que estos dos últimos comentarios son de afines al régimen dictatorial PSOCIOLISTO que se ha perpetuado durante decenios en Andalucía y que como buenos seres serviles perrunos ahora tratan de hacer lo propio con los PPEROS, por ende he de suponer que ostentan algún cargo de responsabilidad ¡DIOS NOS ASISTA! ¡SI ENTRE LOS DOS SOLO JUNTAN MEDIO CEREBRO! ¿El resto son así también? ¡QUE JODIDOS ESTAMOS!

Anónimo dijo...

Que pena me dan estos dos comentarios de las 17,00 de la tarde, es una buena hora muy señalada taurina,primero por hablar de un señor que solo comenta o denuncia los tejes de manejes de esta santa casa llamada Diputación, y si crees que no denuncia lo que tu defiende es porque no se lo ha demostrado con crece o bien ni ha ido hablar con el.
Y sobre la convocatoria del 2008 te dire que si la residencia se cierra por falta de ancianos, pues para casa, pero mientras tanto este abierta iran a trabajar porque para eso ellas aprobaron una bolsa como las demas que estan consideradas en Diputación, por lo tanto sigue riendo y ellas trabajando.
Lo que es demencial son las personas que se oponen en este blog
en sus comentarios porque suelen ser los perros, chivatos y personas sin escrúpulos afines de los sindicatos de clase, y es penoso porque este blog es idóneo para denunciar toda clase de ilegalidades que se cometen en la administracion publica que son muchas, y en los telediarios me remito, pues yo todavia no he leído ninguna denuncia, ni tampoco ninguna defensa sobre ellos que son muchas, cuando le tocaban a ellos en el blog.

Anónimo dijo...

Yo, tampoco acabaría nunca en una residencia...a no sé que mi hija me metiera a a fuerza, nada mas que hay que pasar unos días en ella pa saber lo que se guisa, esa no es tu casa y que decir del personal...si si mucho lavado y muchos grito y mucha mala saña con viejos indefensos, am otra cosa aunque se denuncie qe hace la diputacón de Cádiz? expedientar..pero pa mearse te castigan 2 mese en tu casita..perosigues cobrando tu nominita, asi me he enterado, preguntar que pasa en La Línea?
m

Anónimo dijo...

Es verdad que nadie defiende a los sindicatos de ugt y ccoo de diputación, pero quien lo ha votado, todos/as ustedes que sois de la casa, nadie ha venido de la calle a ponerlo vitalicio, pues ahora no vale las quejas y las lamentaciones y aún más la criticas porque no coincide en muchos asuntos. Cuando lleguen las nuevas elecciones ya sabéis a quien votar, lo mismo que a los políticos, pero después no quejarse, ni decir a boca llena yo no lo he votado, porque ustedes sois los responsables de esos actos.

Anónimo dijo...

Al comentario de día 21/6/2013 18:11:00, porque cuando te ha enterado no lo denuncia en el juzgado que ya nos conocen, no ahora aquí en este bloc, sino que pongan cámara en las residencias para esta seguro de los comentarios malintencionado sin saber su procedencia, porque como es anónimo, si no pon tú nombre y apellidos y te voy a llevar de testigo y yo denuncio porque yo tengo familiares en residencia privadas ( que no es lo mismo que la pública) y no creo eso que comenta tan fácilmente, puede dormir tranquila por la noche, y si fuera un familiar tuyo que pasaría o que arias ……. Que justa eres.

Anónimo dijo...

Perdón al comentario anterior 21/6/2013 22:41 hora.

Anónimo dijo...

El errar es de humanos y el rectificar es de Dioses. Todos cometemos errores y "yo" el primero.
Aclarado este punto deseo indicar los siguiente. Todo el mundo podemos opinar sobre cualquier tema; pero pensando también las consecuencias de "estas" opiniones.
Soy un profesional que trabaja en hospitales y residencias y con algunos comentarios que se están realizando aquí lo único que se consigue es poner contra la pared la labor tan poco reconocida de dichos colectivos, que ya lo he expresado ampliamente en otras entradas; se encuentran en situación de INDEFENSION. Con esto lo único que se consigue es poner en duda la labor que realizan estos colectivos. Si se desea conocer como se trabaja en las Residencias, se tiene muy fácil hablar con los residentes y familiares y sacar luego las conclusiones.
Pero la mejor referencia es ir a trabajar allí. Levanta, asealos, dar de comer, escuchar sus inquietudes, llevartelos al hospital cuando están malos, y un largo ecetera que solo se conoce cuando se esta con ellos.
Que se tenga en conocimiento que los centros asistenciales públicos, puede que sean el último recurso para aquellas personas que no tengan a donde estar. No todo el mundo puede pagar 1800 a 2000 euros para estar en una privada