9/1/13

Un año y medio sin ver la Televisión

Pues resulta que en estos días se han cumplido 18 meses que llevo sin ver la tele.
No fue algo que me propuse, harto de tanta bazofia. No fue una decisión meditada ni autoimpuesta.
Es cierto que, cada vez, me sentaba menos delante de la TV. Los programas que me interesaban estaban en horarios prohibitivos y el resto de la programación me aburría
En fin. En el mes de agosto de 2011, teniendo la casa llena de veraneantes, la
TV "se estropeó" y ya se sabe... mañana la arreglo y mañana y mañana... Pasaron tres meses y un día me aconsejaron cambiar las pilar del mando y ¡mira por donde! la tele comenzó ha funcionar, con tan "¡buena suerte!" que coincidió su puesta en marcha con unos tipejos dando voces e insultándose mientras el presentador sonreía orgullosamente en medio de aquel circo de orangutanes desquiciados. Realmente sentí asco.
No tarde ni tres minutos en apagarla, guardar el mando, quitar el cablerío y colocar delante de la pantalla una preciosa bandeja moruna de más de 60 años, que perteneció a mi madre. Y así hasta hoy... Han pasado 18 meses... 
Estaba la costumbre de ver, por la noche, algún programa o película, unas 3 o 4 veces por semana. Me llena de satisfacción el darme cuenta que he empleado esas más de 800 horas en leer, escribir, hablar, soñar y hacer otras cosas que me gustan y satisfacen. Ahora que empieza el año, miro el plato moruno, recuerdo con cariño a mi madre y no siento ¡ninguna nostalgia! de volver a ver la televisión. 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Una buena peli (normalmente desde el DVD), un partidazo de fútbol, una interesante documental...Todavía hay cosas interesantes en la tele.

jfjuanes dijo...

Si, tal vez tengas razón... pero no me atrae.