22/1/13

Gracias por fumar

Hubo un tiempo en que no fumar se veía mal, de hecho se fumaba en todas las estancias de la Diputación. Eramos muy poco quienes "sugeríamos" y "defendíamos" que no se fumase en los sitios cerrados, pero causaba risa y hasta se nos acusaba de "autoritarios". Las reuniones de trabajo resultaban, por decirlo finamente, "asquerosas". El ambiente se convertía en un respiradero de humo y volvías a casa oliendo a tabaco hasta el último poro. Por entonces las tabacaleras se permitían darte las gracias por fumar y te incitaban a fumar descaradamente.Cuando salió la primera norma que restringía el uso del tabaco en dependencias con atención al público, conseguí, tras mucho esfuerzo, que no se fumase en algunas zonas del Área de Bienestar Social. Entonces el Director puso una pegatina en su despacho con el texto: "Aquí se puede fumar". 
Ha pasado el tiempo y al mirar atrás vemos esos comportamientos como tercermundistas. Bueno, lo que no hemos dejado de ser en muchos aspectos laborales. 

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