19/11/12

Sola y arrumbada ¿quién se lo iba a decir?

Trabajó sin descanso durante años. No le importaba ni se quejaba del buen o mal trato que se le daba. No le importaba si era documentos más o menos importantes. Lo que tenía que hacer, lo hacía.
Ella a lo suyo: fotocopias y más fotocopias, miles de fotocopias. Últimamente ya no tenía el fuelle necesario, se la notaba renqueante y, cada dos por tres, el mecánico la tenía que poner a punto. Así, que la sustituyeron por dos pedazos de impresoras - fotocopiadoras - scaner y unos cuantas virguerías más, y la dejaron arrumbada en el suelo, con vistas al patio. Y allí está, desde hace meses, sin que nadie le haga puñetero caso, convertida en un trasto viejo, esperando tal vez un final feliz. 
Por favor, ¡Quiero un entierro digno!

3 comentarios:

Anónimo dijo...

para que se la lleven de allí, desde tu área tendrán que darla de baja en el inventario y después avisar para que la retiren y
mientras tanto puedes guardarla en tu despacho.

jfjuanes dijo...

Perfecto, pero eso de meterla en mi despacho va a ser que no... que ya hay una carretilla, carteles, pantallas, papel higiénico, papelógrafo... Y ahora una fotocopiadora arrumbada... Que puedo poner un rastrillo todo a 1,00€.

Anónimo dijo...

como esa fotocopiadora se sienten algunos trabajadores de la diputación y sus centros, arrinconados y despreciados despues de años. eso es lo que hay que intentar impedir y nadie lo hace. NADIE. es repugnante lo que esta pasando en algunos centros.