4/8/11

La ley del silencio

Si algo ha venido funcionado, en esta Diputación, de manera sistemática y a la perfección, desde hace la tira años, ha sido la ley del silencio. Un silencio espeso, anónimo, viciado y cómplice... Tambien ha resultado un silencio "agradable" y "rentable" para muchas personas, ya que les ha reportado "múltiples beneficios" (entiéndase: catálogo de puestos de trabajo).
"Juanfran, lo importante es que cobramos a final de mes" Es lo que me dijo un socialista de esta casa -a quien le tengo un enorme afecto- cuando le pregunté por qué aceptaba ciertos comportamientos de compañeros suyos sin decir ni pío.
Ver, oir y callar. Una máxima que ha calado hondo, muy hondo en estos 32 años de gobierno absolutista del psoe.
Todos sabemos, todos y todas saben, que el silencio ha sido tenido en cuenta a la hora de ser nombrado a dedazo, para cualquier cargo o responsabilidad.
La gran paradoja es la de los sindicatos hegemónicos de la Diputación. Se supone que su voz debería haber resonado alta, clara y contunente, denunciando constatemete las posibles irregularidades o comportamientos viciados que se han ido produciendo a lo largo del tiempo. Pero, mira por donde, ¡no se enteraban!. ¿Cómo es posible?. ¿Qué hacen los/las liberados/das sindicales en las 7 horas de trabajo?. Eso es harina de otro costal, del que hablaré en alguna ocasión.
La ley del silencio lo ha venido impregnado todo. Curiosa la reacción ante lo que escribo en este blog, de quienes me conocen en la diputación. No llegan a las 15 personas quienes me han comentado que leen el blog o lo han leido en alguna ocasion. Es curioso. Soy sociólogo y esto me debería hacer pensar que son una fantasmada las 5.932 visitas que marca el contador de google en el mes de julio. o las 21.483 lecturas en los 14 meses que escribo diputanenado. 
Hace unos meses me dijo una compañera que ella consideraba que lo que había escrito era una deslealtad con la diputación, que era quien me pagaba. Le respondí que, tal vez, la deslealtad era callarse. ¿Que me pedía?: Silencio.
"Eres un técnico y no tienes por qué entender las decisiones políticas" fue la respuesta que me dió en 2 ocasiones la anterior diputada del área en la que trabajo cuando le comenté mi parecer sobre determinadas maneras de hacer las cosas. Osea, "¿Por que no te callas?".
Siempre el silencio...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Y más Silencio si hablas de lo que se llevan los partidos politicos.
Son la " familia"( dicho con voz ronca y bajita) de la sociedad en la que vivimos.

Anónimo dijo...

Aquí, el silencio, está a la orden del día. Quien más quien menos tiene algo que agradecer y callar. Pues a callar, que se está muy bien